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FONAIAP DIVULGA No. 30 Octubre-Diciembre 1988 |
La Propiedades F�sicas
de los Suelos de los Valles de Taiguaguay y Tucutunemo-Estado
Aragua y "En muchas zonas agr�colas del pa�s, los productores hacen uso de pr�cticas de preparaci�n de tierras y de fertilizaci�n que provocan alteraciones de las caracter�sticas f�sicas del suelo, provocando graves problemas para el normal desarrollo de los cultivos que siembran. Probablemente se deba al desconocimiento de las consecuencias que tiene el uso excesivo de maquinaria y fertilizantes sobre las pro piedades f�sicas del suelo que sirve de asiento a la producci�n. Este trabajo describe las experiencias que sobre el particular se han acumulado en la zona se�alada en el titulo y ofrece recomendaciones que ayudar�n a evitar tales problemas." Manuel Wagner |
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Se ha escrito mucho acerca de los factores que afectan la estructura y erosi�n de los suelos, pero hay que tener en cuenta que ello var�a de un lugar a otro y que escasean los trabajos donde se haya determinado experimentalmente sus influencias. En muchas zonas agr�colas de Venezuela, el uso y manejo inadecuado del suelo, con excesivos pases de rastra superficial, sin realizar previamente una aradura profunda, durante la preparaci�n de tierras, ha provocado consecuentemente su deterioro estructural y la formaci�n de capas limitantes compactadas en los primeros horizontes del perfil del suelo. Ello provoca condiciones desfavorables para el normal desarrollo de las ra�ces, lo cual se traduce en poca absorci�n de nutrimentos, influenciando indirectamente la producci�n de los cultivos. Basados en esta situaci�n, desde hace cuatro a�os se han venido realizando estudios sobre las propiedades f�sicas de los suelos en los valles de Taiguaiguay y Tucutunemo, en fincas de productores de caraota y papa, con la finalidad de observar y anal izar el grado de susceptibilidad de sus suelos, y as� generar un conjunto de recomendaciones sobre manejo y aplicaci�n de pr�cticas de preparaci�n de tierras, adaptadas a las condiciones espec�ficas de la zona. Sobre la base de las observaciones y mediciones realizadas, se elabor� el Cuadro 1, donde se observa que los suelos m�s problem�ticos y con tendencia hacia la formaci�n de horizontes compactados, se presentan en orden decreciente en las parcelas M�cura I-A, M�cura I-B, Arenales B y El Cortijo B. En los mismos existe el peligro de que las part�culas finas del suelo tiendan a acoplarse unas a otras, bien sea bajo condiciones naturales o con la intervenci�n del hombre, reduci�ndose la cantidad de macroporos, debido a su alto contenido de este tipo de material (limo + arcilla y arcilla). La situaci�n encontrada pudiera ser menos grave, si observamos en el Cuadro 1 la existencia en esos suelos de un alto contenido de calcio y moderado de materia org�nica. Por ello, el productor deber�a estar alerta y tratar de elevar o mantener tal contenido de materia org�nica a trav�s de la utilizaci�n de pr�cticas culturales recomendadas en estos casos (uso de esti�rcol, abono verde, rotaci�n de cultivos, etc.). De lo anterior se puede recomendar que los suelos de estas parcelas no deben prepararse cuando la condici�n de humedad en los mismos (l�mite inferior de plasticidad), no supere o alcance los valores de 34,62 -29, 16% con tensiones de humedad oscilantes entre -0,33 y -1 atm�sferas, para el caso de la parcela M�cura I-A (ver Cuadro 2). De la misma manera, valores de 32, 13 -31,57% con tensiones de humedad oscilantes entre -0,40 y -1 atm�sferas para el caso de la parcela M�cura I-B. Valores de 28.18 -25,54% con tensiones de humedad oscilantes entre -0,8 y - 2 atm�sferas para el caso de la parcela Arenales B, y valores de l�mite inferior de plasticidad variables entre 33,61 -31,44% contenciones de humedad oscilantes entre -0,40 y -1 atm�sferas para el caso de la parcela Cortijo-B. Asimismo, es importante destacar que las parcelas antes mencionadas, actualmente, presentan una problem�tica de sellado y compactaci�n del suelo al reportarse valores cr�ticos de m�dulo de ruptura superiores a 1,5 kg/cm2, donde la parcela M�cura I-A a profundidades de 20-60 cm, registra valores de 1,48 y 2,18 kg/cm2. La parcela M�cura I-B, presenta valores de l,74-2,21 kg/cm2 en todo el perfil del suelo. La parcela Arenales B, registra valores de 4,07 a 6,55 kg/cm2 en todo el perfil del suelo, y la parcela El Cortijo B, presenta valores cr�ticos de m�dulo de ruptura entre 2,36 y 5,36 kg/cm2 concentrados entre 20-60 cm de profundidad del suelo (ver Cuadro 2). Por otra parte, la situaci�n anteriormente referida, cobra mayor veracidad e importancia, si observamos en el mismo Cuadro 2, que los valores de densidad aparente, se presentan, en su mayor�a, a profundidades mayores de 40 cm, iguales o cercanos a 1,50 glcm3. Al compararlos con el �ndice de compactaci�n m�ximo (densidad seca de Proctor), notamos que los suelos de estas parcelas tienen una grave problem�tica de compactaci�n. La parcela Arenales B, especial- mente, presenta densidad aparente de 1,52 y 1,54 g/cm3, respectivamente, aproxim�ndose los mismos a su m�ximo nivel de compactaci�n (1,69 g/cm3), donde se estim� una relaci�n porcentual de compactaci�n variable entre 89,9 -91, 12%. Es conveniente referirnos a lo reportado en el Cuadro 1. Se observa en la parcela Arenales B, valores de pH oscilantes entre 8,2 y 9,2 considerados como altos, los cuales originan suelos fuertemente alcalinos. Ello ser� problem�tico para el desarrollo posterior de cultivos como caraota y papa, altamente susceptibles a la alcalinidad. Es por esto que el productor debe permanecer alerta, ya que la situaci�n pudo haberse producido, posiblemente, por el uso excesivo e irracional de los fertilizantes qu�micos. Estos, complican m�s la problem�tica si se introduce el factor limitante de la permeabilidad de este suelo, la cual se considera como de muy lenta a moderadamente lenta. Se dificultar� un lavado efectivo de las sales ah� concentradas, cuando se quiera recuperar el suelo a trav�s de la aplicaci�n de una l�mina de riego profunda.
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