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Agronomía Tropical. 28(5): 483-507. 1978

ESTUDIO DE ALGUNAS RELACIONES 
FENOLOGICO-AMBIENTALES EN EL CULTIVO 
DEL MANÍ (Arachis hypogaea L.), SEMBRADO EN
 DIFERENTES EPOCAS, EN VENEZUELA

S. Benacchio*, B. Mazzani*, y S. Canache.

Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias.
CENIAP-FONAIAP. Maracay, Venezuela.
Fecha de Recepción: 7-2-78.


INTRODUCCION

El cultivo del maní se ha venido afianzando cada vez más en el panorama agropecuario nacional. De 1.102 ha sembradas en el año 1961 hemos pasado a 22.104 ha para el año 1975, siendo el rendimiento media por ha, para ese mismo año, de 1.017 kg. Las principales áreas de cultivo están en el oriente del país, en Anzoátegui con el 72% del total del área sembrada, y en Monagas con el 28%.

Los rendimientos por lo general son bastante variables de un año a otro, revelándose una elevada dependencia del clima para el éxito final del cultivo. En el país se ha llevado a cabo un importante trabajo genético de mejoramiento y continuamente se prueban nuevas variedades para incrementar los rendimientos. La experiencia de investigadores y agricultores ha permitido encontrar áreas aptas para el desarrollo de este cultivo. Sin embargo no se sabe macho sobre la influencia que el ambiente, como un todo, o a través de determinados factores, ejerce sobre las distintas fases de desarrollo del cultivo.

En el maní, como en todas las especies vegetales, la acción de un factor climático es variable, dependiendo de su cuantía y de la fase de desarrollo del cultivo. También, como cualquier otra especie, el maní tiene periodos críticos donde ciertas situaciones ambientales pueden constituirse en factores limitantes y como tales de éxito o fracaso del rendimiento final. Los estudios fenológicos donde se cuantifican esos factores, según la fase de crecimiento o de desarrollo del cultivo, son muy útiles para entender mejor las relaciones cultivo-ambiente y asegurar así un mejor conocimiento para el éxito de ese cultivo.

Como en el Campo Experimental del CENIAP, en Maracay, se mantiene bajo estudio una colección de variedades, se aprovechó la oportunidad favorable que se presentaba para investigar esas relaciones fenológico-ambientales en poblaciones suficientemente heterogéneas y tener así un mejor conocimiento del comportamiento de la especie en esas latitudes tropicales.

REVISION DE LITERATURA

Es evidente que el maní, como todas las especies en general, no responde a un solo factor ambiental aislado sine a una interacción de muchos factores (1, 15, 16, 24, 30, 41, 43).

Investigaciones conducidas por Mazzani (29, 30) indican que el cultivo del maní se da particularmente bien en las tierras bajas y cálidas de Venezuela donde son cubiertas sus necesidades de temperatura e insolación, siempre que los suelos no sean pesados y se disponga de una precipitación de 300 mm bien distribuidos durante las 15 semanas del cultivo.

De acuerdo al gran volumen de investigación conducida al respecto (1, 4, 7, 10, 12, 14, 16, 17, 27, 32, 42, 44, 47, 50) parece definitivamente establecido que la temperatura es un factor determinante para el éxito del cultivo en todas sus fases, sea de crecimiento como de desarrollo.

De conformidad con Gilller y Silvestre (17) y Catherinet (7) el maní no germina a temperatura inferior a 15°C, esta temperatura seria el limite mínima, ya que la verdadera germinación empezaría a temperaturas de 18°C, siendo el óptimo de 32°C. El extreme máximo seria de 45°C (17).

El crecimiento, especialmente el del tallo principal, y el número de hojas del mismo, están directamente correlacionados con la temperatura (14, 27). Según Wood (50) el óptimo para velocidad de crecimiento y asimilación en maní ocurriría a temperaturas de 25°C de día y 25°C de noche.

De Beer ( 11 ) por otra parte pone el óptimo alrededor de los 28°C y afirma que la temperatura durante la fase vegetativa tiene poco que ver con la fase reproductiva posterior. Pero el mayor rendimiento en frutos Williams et al. (47) lo lograron a temperaturas de 20,1 °C.

La temperatura afecta directamente también la emergencia de las flores. El óptimo de floración estaría entre los 25° y los 28°C [ó, 11, 503; y Maeda (27) y Nicholaides et al. (32) encontraron que la temperatura de los dias inmediatos que preceden la floración tiene un efecto marcado tanto en la precocidad de la misma, como en el número de flores producidas.

Aunque la floración depende macho de la temperatura no se ha encontrado termoperiodicidad en maní (6, 15). Se ha observado que temperaturas nocturnas bajas reducen sensiblemente la floración (16), mientras que temperaturas nocturnas relativamente altos (21-25°C) son muy favorables a la floración (1, 15, 50).

Lo mismo que la temperatura del aire así se requiere una temperatura relativamente alto del suelo (24-30°C) para el desarrollo óptimo del cultivo (46).

Imery et al. (12) estudiaron la relación entre temperatura y periodo a floración, encontrando que las unidades de color determinadas en temperaturas medias eran tan valederas como las determinadas sobre la base de la media máxima, media mínima o la temperatura del suelo. Forestier (14) utilizó la temperatura media para establecer las unidades de color relacionadas con las hojas del tallo principal.

Tanto el número de hojas en el tallo principal como el número de dias a floración y el número de frutos son caracteres transmisibles y muy correlacionados con la temperatura (2, 32, 36, 51).

No se ha observado el efecto del fotoperíodo en la iniciación de las flores del maní (15, 43). Sin embargo no hay dudes que la luz influencia la apertura de las flores (1, 15, 34, 37).

Winnie et al. (49) encontraron que las subespecies Hypogaea responden al fotoperíodo, y bajo condiciones de dia corto producen más flores y frutos. Otros, sin embargo encontraron que con días largos, además de favorecerse el crecimiento, aumenta también el número de flores (43).

En la India se dan dos tipos de variedades, las precoces que son de día neutro, las tardías de día corto (3).

El fotoperíodo óptimo estaría entre las 11 (31) y las 13 horas (50), lo cual indicaría que el maní se comporta preferentemente como una especie de dia corto.

En lo que se refiere a humedad el maní es una especie de clima cálido y seco (9, 30). Sin embargo esta especie es muy susceptible a la sequía en los primeros 75-80 días desde la siembra, que afecta especialmente el número de flores producidas; luego de ese periodo el efecto de la sequía sobre el rendimiento es relativamente bajo (26, 30, 35, 43). La suspensión de la lluvia en el periodo de la floración reduce sensiblemente los rendimientos (5, 38). En cualquier case el maní sufre el exceso de humedad (51), por eso, lluvias moderadas, bien distribuidas durante el crecimiento y el desarrollo son indispensables para lograr buenos rendimientos (16, 30).

La insolación también juega un papal importante, el maní requiere abundante insolación (16, 30, 44), y Niclaes y Demol (33) encontraron que junta a la temperatura, en los días que preceden a la floración, es un factor de mucha importancia para el desarrollo de la misma en los días subsiguientes.

MATERIALES Y METODOS

En el curse de los años 1971,1972,1973 y 1974 se sembraron en el Campo Experimental del CENIAP, en Maracay, Edo. Aragua, un total de 376 lineas de Maní (Arachis hypogaca L.) distribuidas en la siguiente forma:

284 líneas de la subespecie Fastigiata, que se caracteriza por un porte erecto y ramificación secuencial: 114 pertenecientes a la variedad Fastigiata communis 'Spanish' y 170 pertenecientes a la variedad Fastigiata communis 'Valencia'.

92 líneas de la subespecie Hypogaea que se caracteriza por un porte rastraro o macollante y ramificación alterna prevalentemente: 62 pertenecientes a la variedad Hypogaca 'Virginia' y 30 pertenecientes a la variedad Hypogaea hirsute 'Peruano'.

Otras 124 líneas de características indefinidas también fueron sembradas pero los resultados no son reportados en este trabajo.

Las siembras se efectuaron el 5 de Febrero en 1971, el 23 de Marzo en 1972, el 22 de Octubre en 1973 y el 6 de Noviembre en 1975. Esto indica que dos años se sembró en plena época seca, y dos años hacia finales de estación de lluvias.

Las siembras se hicieron en hileras de 3 m de large y con 70 cm de separación entre ellas; siendo la densidad de siembra de treinta plantas por hilera con una separación de 10 cm entre plantas.

En cada hilo se marcaron al azar tres plantas y sobre ellas se hicieron las observaciones. En ningún case se aplicó abono. El riego fue suministrado semanalmente o cuando hubiese necesidad de ello.

Diariamente se observaban las plantas marcadas con la finalidad de detector al momento de su ocurrencia las fases de desarrollo a registrarse.

Las observaciones hechas fueron las siguientes: Conteo de hojas a los 24 días. Aparición de la primera flor. Máximo de floración. Maduración del fruto.

La medición de los factores meteorológicos-climáticos se efectuó en la estación agrometeorológica del CENIAP situada a 100 m del lugar del ensayo.

El ensayo se realizó en un suelo franco-arcillo-arenoso, cuyo análisis físico-bromatológico aparece en el Apéndice 1.

La ubicación geográfica y las características climáticas del área de ensayo son las siguientes:

Campo Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias en Maracay, Edo. Aragua, longitud 67°37'W, latitud 10°17'N. Altura 455 m. Temperatura media máxima anual 31.5°C. media mínima 17,9°C, media 24,6°C. Precipitación media anual 954,34 mm distribuida en un 93°/O entre los mesas de Mayo a Noviembre.

RESULTADOS Y DISCUSION

En el Cuadro 1 se reportan los intervalos en días entre diferentes fases de desarrollo del maní. Es posible observar que no hubo mayor variación entre años, épocas de siembra, ni subespecies, en el número de días, necesarios para la aparición de la primera flor, (34 en promedio), que según varias autores (14, 19) es un carácter hereditario, como tampoco en el número de días a maduración del fruto. Aunque en general se puede notar que la subespecie Fastigiata reveló una cierta precocidad en comparación a la subespecie Hypogaea, un poco más tardía, especialmente la variedad 'Virginia'.

Los valores medios en número de dias de siembra a cosecha, para las variedades 'Communis Spanish' y 'Valencia' de la subespecie Fastigiata, 116 dias y 121 dias, respectivamente, y 117 dias para las 'Virginia' y 'Peruano' de la subespecie Hypogaea, respectivamente, son inferiores a los reportados por otros autores (21, 22, 35), evidenciándose una aceleración del proceso de maduración en latitudes más bajas como la nuestra. Mayor variación fue detectada en el número de días de primera flor a máximo de floración y de primera flor a cosecha (Cuadro 2), lo cual se corresponde con lo ya encontrado por Majymdar et al. (15) en la India. El pica de floración, por las observaciones hechas, ocurrió en el tercer mes desde la siembra.

De la revisión de literatura se dedujo que el factor temperatura había sido el más estudiado entre todos los que actúan sobre el cultivo, revelándose como factor muy importante para el crecimiento, y el desarrollo, así como también para el rendimiento final del cultivo (49, 74).

Una forma ampliamente utilizada para determinar los requerimientos calóricos de una especie, en determinadas fases de desarrollo, es la suma de grados-día. Emery (37) la utilizó tratando de establecer modelos calóricos para el maní. Para este estudio en la suma de grados-día se tomó la media diaria sobre la base de 10°C. 

 

CUADRO 1. Número de días a primera flor, máximo de floración, y cosecha desde siembra, en dos subespecies de maní (Arachis hypogaea L.).

 

 

 

 

 

FASES FENOLOGICAS


Subespecies y Variedades

Fecha de siembra

Número de días a primera flor

Número de días a máximo de floración

Número de días a maduración


 

1971

1972

1973

1975

1971

1972

1973

1975

1971

1972

1973

1975

1971

1972

1973

1975


Fastigiata communis Spanish

5/2

23/3

22/10

6/11

34

34

35

31

60

78

78

74

116

111

115

120

Fastigiata fastigiata Valencia

 

 

 

 

33

33

35

30

63

76

87

84

118

110

114

120

Hypogaea hypogaea Virginia

 

 

 

 

36

36

36

33

60

79

79

81

119

124

121

119

Peruano Hypogaea hirsute

 

 

 

 

34

34

35

31

64

76

79

71

117

116

115

120


 

 

CUADRO 2. Número de días entre fases de desarrollo en dos subespecies de maní Arachis hypogaea L. Promedio general y variaciones. 1971-1975.

Subespecies 
y Variedades

Fase de desarrollo

x

s

CV %


Fastigiata 

A 1ª flor

34

1,73

5,16

communis 

A máxima floración

73

8,54

11,78

Spanish

De 1a flor a cosecha

82

5,10

6,22

 

De siembra a cosecha

116

3,70

3,20

Fastigiata 

A 1ª flor

33

2,06

6,29

fastigiata

A máxima floración

78

10,72

13,84

Valencia

De 1a flor a cosecha

83

5,91

7,14

 

De siembra a cosecha

116

4,43

3,84

Hypogaea

A 1a flor

35

1,50

4,26

hypogaea

A máxima floración

75

9,88

13,22

Virginia

De 1a flor a cosecha

86

2,08

2,43

 

De siembra a cosecha

121

2,36

1,96

Hypogaea 

A 1ª flor

34

1,73

5,17

hirsute 

A máxima floración

73

6,56

9,04

Peruano

De 1a flor a

 

 

 

 

cosecha

83

3,87

4,64

 

De siembra a

 

 

 

 

cosecha

117

2,16

1,85


En el Cuadro 3 se reportan las sumas de grados-día para diferentes fases de desarrollo. Se observó variación en la acumulación de temperatura según la época de siembra, pero para una misma época de variación entre años fue mínima. Para el año 1971 se necesitó un promedio de 527 grados-día de siembra a primera flor y 1.324 de primera flor a cosecha. Los valores correspondientes fueron 526 y 1.293 para el año 1972, 407 y 1.022 para el año 1973, y 431 y 1.044 para el año 1975. Como las siembras de los años 1971 y 1972 Ocurrieron en plena época seca, mientras las de los años 1973 y 1975 ocurrieron hacia finales de época de lluvia, y según se ha vista (Cuadro 1) no se observó mayor variación en cuanto a número de días necesarios en las dos épocas para que el cultivo llegue a maduración, los datos indicarían que las exigencias en grados-día varían según la época del año en la cual se desarrolla el cultivo. En la época seca se necesitaría un 20% más de grados-día para llegar a floración y 21% más de primera flor a maduración, que en la época de lluvia.

La temperatura media nocturna presentó una mayor variabilidad que si consideramos la media diaria de las 24 horas, sin embargo también en este case la variación existe entre épocas de siembra, pero es poca entre años con una misma época de siembra, con la excepción del año 1973 donde la suma de grados-día en temperatura nocturna se acerca a las de las siembras de época seca. También en este case el promedio de grados-dia en las siembras de finales de estación de lluvia fue sensiblemente inferior, 26% en el periodo de primera flor a maduración, que en las siembras efectuadas en la estación seca.

Contrariamente a lo que podía esperarse, si se considera el hábito de crecimiento del maní, no hubo correlación en años con idéntica época de siembra, entre temperaturas del suelo y aparición de la primera flor, donde la suma de temperaturas del año 1972 revela un incremento del 17% sobre la suma de temperaturas del 1971 (Cuadro 3.)

Es evidente sin embargo que otros factores, además de la temperatura tienen un efecto importante sobre el desarrollo de la especie (26, 41, 43, 47).

CUADRO 3. Suma de grados-día, base 109C, para los periodos de siembra a primera flor y de primera flor a maduración en dos subespecies de maní (Arachis hipogaea L.)

Los récords de la radiación total tomados en las diferentes etapas de desarrollo del cultivo indicaron que el flujo de radiación en las siembras de época seca fue superior en un 31% al que recibieron las siembras de fines de época de lluvias (Cuadro 4).

Comparando con la suma de grados-días donde observamos una diferencia del 21 % entre las dos épocas, debemos concluir que el restante 10% de radiación solar fue a incrementar el color latente de evaporación, aumentando en consecuencias el "stress" hidrico al cual pudieron estar expuestas las plantas en la estación seca.

Analizando la insolación, llama la atención el hecho de que las sumas de horas de brillo solar registradas en las siembras de época seca, 1.621 horas, corresponden a las registradas en las siembras de fines de época de lluvia, 1.623 horas (Cuadro 4.)

El análisis de los factores ambientales que actuaron sobre el cultivo nos indicó que era particularmente importante el periodo comprendido entre la aparición de la primera flor y el máximo de floración, un periodo sin duda critico para la planta, tanto por los efectos de la temperatura (17, 74, 29, 42, 49, 58), como de la precipitación (36, 47, 59, 62, 51), la insolación (62, 58, 60, 47) y la interacción de la temperatura con la humedad (16, 47).

El Déficit de Presión de Vapor (D.P.V.): "la diferencia entre la cantidad de vapor de agua presente en el momento y la cantidad que podría estar presente sin condensarse a la misma temperatura", es un parámetro que combine temperatura y humedad. En consecuencia el DPV es determinante para la cantidad de agua que debería moverse en el sistema suelo-planta hacia la atmósfera a través de la evapotranspiración, y como tal, es el parámetro que mayormente influye en el "status" hídrico de la planta.

Según se pudo apreciar en las siembras efectuadas, el maní tiene un largo periodo de floración, y este carácter, aunque hereditario y por ende transmisible (2, 32, 45), es sin embargo altamente dependiente de las condiciones ambientales externas, especialmente de luz, temperatura y humedad. El periodo de floración es quizás la fase más critica y las condiciones ambientales que en ese periodo prevalezcan determinan el rendimiento definitiva del cultivo.

 

CUADRO 4. Valores medios de algunos factores ambientales calculados desde siembra a maduración en maní (Arachis hypogaea L.), sembrado en dos diferentes épocas del año.

Época de siembra

Grados día °C base 10 -

Radiación g cal. cm2

Insolación horas

Fotoperíodo horas

D. P. V. mm


Siembra en época seca 1971 - 1972

1835

61560

1621

671

526

Siembra a fines de estación de lluvias1973 - 1975

1452

42766

1623

599

524

 

1643

52163

1622

635

525


En el análisis hecho el total de mm de déficit de presión de vapor fue prácticamente idéntico en las dos épocas de siembra. El promedio del D. P. V. fue de 526 mm en las siembras de estación seca y de 524 mm en las siembras de finales de estación de lluvia (Cuadro 4), sin embargo varió considerablemente en la fase correspondiente al periodo "primera flor-máximo de floración" (Cuadro 5.) El análisis de regresión indicó una alto correlación (r=0,71, P<0,01) entre el D.P.V. y el número de días de primera flor a máxima de floración. También se encontró una correlación altamente significativa (r=0,80, P<0,01) cuando se relacionaron horas de insolación con el número de días para esa fase de desarrollo, siendo en los dos cases una relación lineal (Cuadro 6, Figuras 2 y 3.)

Como es de esperarse que la insolación tenga un efecto directo sobre la demanda evaporative del aire y que el D.P.V. esté ligado con ésta, asi como con la disponibilidad de agua aprovechable para ser evaporada en el ambiente, se relacionaron también estos dos parámetros, encontrándose una alto correlación entre ambos (r=0,68, P<0,01), siendo también en este case la relación lineal (Cuadro 6, Figura 4.) 

Estos resultados indicarían que el periodo de floración en el maní está muy influenciado por la intensidad de luz (ver insolación) y por la interacción temperatura-humedad que tiene su máxima expresión, por sus efectos fisiológicos en las plantas, en el déficit de presión de vapor en el aire. Una mayor insolación acompañada por un déficit de vapor mayor y condiciones relativamente favorables de humedad en el suelo favorecerían el desarrollo y la apertura de un mayor número de yemas florales.

El conteo del número de flores y frutos maduros por planta indicó que existian sensibles diferencias, según la época de siembra fuera la de estación seca o la de fines de estación de lluvias. El número de flores presentó variaciones tanto entre épocas de siembra como en tre subespecies (Cuadro 7.) la sub especie que produjo un mayor número de flores fue la Fastigiata, variedad 'Communis Spanish', la que menos flores produjo fue la Hypogaea, variedad 'Virginia'. Estos resultados concuerdan con investigaciones conducidas por otros investigadores (25, 49). En general las diferentes subespecies, cuando fueron sembradas a fines de estación de lluvias, produjeron un 42% más de flores que cuando fueron sembradas en época seca; sin embargo esta mayor producción de flores no se reflejó en igual aumento de cosecha, ya que los rendimientos fueron en promedio superiores en solamente un 12% cuando las siembras se efectuaron a fines de estación de lluvias. Esto se debe a que en general, en la floración de época seca, el 60°/'o de las flores llegaron a dar frutos maduros, contra un 40% a fines de estación de lluvias (Cuadro 7). Esos porcentajes son altos, pero se refieren solamente al conteo de las flores en un momento dada (pica de floración) y no al total de flores producidas por la planta en el periodo. 

 

CUADRO 5. Déficit de presión de vapor (DVP) y horas de insolación en el periodo desde primera flor a máximo de floración en dos subaspecies de maní (Arachis hypogaea L.)

 

DE PRIMERA FLOR A MAXIMO DE FLORACION


Subespecies y Variedades

Fecha de siembra

Número de dias

DPV mm

Insolación - horas


 

1971

1972

1973

1975

1971

1972

1973

1975

1971

1972

1973

1975

1971

1972

1973

1975


Fastigiata communis Spanish

5/2

23/3

22/10

6/11

26

44

43

43

195

290

281

222

223

276

328

311

Fastigiata fastigiata Valencia

 

 

 

26

43

52

 

54

225

280

326

282

258

266

398

384

Hypogaea hypogaea Virginia

 

 

 

24

43

31

 

48

179

293

282

247

203

282

329

342

Hypogaea hirsute Peruano

 

 

 

30

42

44

 

40

223

275

288

203

261

263

335

287


 

 

En cuanto al número de frutos en relación al número de flores, Williams et al. (49), también encontraron que cuando la planta produce menus flores, mayor será el número proporcional de ellas que llegará a producir frutos.

El análisis de regresión indicó que existe una relación cuadrática significativa entre número de flores y frutos maduros (P<0,05) (Cuadro 6, Figura 5) lo cual corroboraría los resultados obtenidos. El mayor número de flores que se observe en las siembras de final de época de lluvia podría ser atribuida al factor luz y probablemente a una mejor disponibilidad de humedad en el suelo. En esa época del año la luz es menos intenso y hay más disponibilidad de humedad en el suelo, el cual ha almacenado el excedente de la estación de lluvia que está determinando. Sin embargo otro factor duración del día podría haber influido grandemente en los resultados obtenidos. 

Aunque no se ha demostrado fotoperiodicidad en maní, o al menos existen dudas al respecto, algunos estudios (31, 49, 50) indicarían que esta especie es preferentemente de día corto. En las siembras de finales de estación de lluvia el periodo de floración ocurre en los días más cortos del año cuando en Maracay hay poco más de 11 horas luz, un fotoperíodo que se ha demostrado ser el más favorable para la floración de esta especie (31). Si observamos el total de horas luz, en las siembras de época seca se registró un 11% más de horas luz y el fotoperíodo media en la época de floración fue de 12 horas, 20 minutos. 

CUADRO 6. Algunos estimados de Parámetros desde el Análisis de Regresión. 1971-1975.

Variable independiente

Variable dependiente

Cuadrática

Lineal

Ecuación de Regresión


X

Y

a

b

c

a

b

Sv. x r

R2

y


D.P.V. (mm)

N° de dias de primera flor a máximo de floración.

 

 

1,32

0,15**

6,51

0,71

0,51

40

Y=1,32+0,15X

Insolación(horas)

N° de dias de primera flor a máximo de floración.

 

 

0,28

0,13**

5,59

0,80

0,64

40

Y=0,28+0,13X

Insolación (horas) Desde primera flor a máximo de floración

DPV (mm) desde primera flor a máximo de floración

 

 

96.6

0,54**

32,31

0,68

0,46

256

Y=96,60+0,54X

Número de flores

Número de frutos maduros

-4,72

1,07*

-0,01*

 

3,28

0,52

0,27

21

Y=4,72+1,07X - 0,01X2


 

 

RESUMEN

En el estudio de 376 variedades de maní (Arachis hypogaea L.) sembradas en los años 1971-1972-1973 y 1975 y pertenecientes a las subespecies: Fastigiata, 'Communis Spanish', Fastigiata fastigiata 'Valencia', Hypogaea hypogaea 'Virginia' e Hypogaea, hirsuta 'Peruano', no se detectó mayor variación entre años y entre variedades en el número de dias necesarios para la aparición de la primera flor, como tampoco en el número de dias entre la primera flor y cosecha. Sin embargo se pudo observar una cierta precocidad de las variedades pertenecientes a la subespecie Fastigiata en comparación a la subespecie Hypogaea, siendo, entre todas, las más tardías las variedades de la subespecie Hypogaea, hypogaea 'Virginia'. En las siembras efectuadas en plena época seca se observó un manor número de flores y un periodo de floración en general más corto que en las siembras efectuadas hacia finales de la estación de lluvias, sin embargo, en las primeras fue macho más alto el porcentaje de flores que formó fruto, lo cual compensa en parte el resultado final de los rendimientos por planta, aunque estos fueron superiores en todos los cases en las siembras efectuadas hacia finales de época de lluvia. 

El análisis estadístico no indica relación alguna entre número de flores y número de frutos maduros. 

En el análisis de los factores ambientales con relación a las fases de desarrollo del cultivo, se observó que el número de grados-dia utilizados para el cumplimiento de una fenofase es significativamente superior cuando la siembra se efectúa en la época seca, los mismo ocurre si la relación se hace en gramos-caloria de energía radiante. 

Entre los factores se notó que el déficit de saturación de vapor y el número de horas de insolación estaban muy relacionados con la fenofase "dias a máximo de floración desde primera flor". 

Los resultados indicarían que el periodo de floración fue muy influenciado por la interacción humedad-temperatura a través del déficit de presión de vapor y la intensidad de luz. Sin embargo se hace notar también que en las siembras de finales de época de lluvia, donde se observe la mayor formación de flores, el periodo de floración ocurre en los dias más cortos del año y el total de horas luz es un 11% menos que el correspondiente periodo en las siembras de época seca, lo cual sugeriría un comportamiento preferente de día corto para esta especie.

SUMMARY

The study of 376 peanut (Arachis hypogaea L.) varieties of the subspecies, Fastigiata 'Communis Spanish', Fastigiata, Fastigiata 'Valencia', Hypogaea Hypogaea 'Virginia' e Hypogaea Hirsuta 'Peruano', sown in 1971, 1972, 1973, 1975 at the Centro National de Investigaciones Agropecuarias, experimental field in Maracay, Venezuela, revealed little variation between years, and among varieties in the number of days necessary for first bloom appearance, or either in the number of days between first bloom and harvest. However there was observed a certain degree of flowering precocity among the varieties of the subspecies Fastigiata when compared with subespecies Hypogaea; Hypogaea 'Virginia' was the late in blooming. 

The sowings made during the dry season had less flowers, and the blooming period was shorter than with the sowings of the rainy season; however, in the dry season the percentage of flowers developing fruit was very much higher. A cuadratic relationship was found between flowers and mature fruits number. 

The yields were higher (12% greater) when the peanut was sown toward the end of the rainy season. 

The analysis of the relationships of the crop phenophase with environmental factors, indicated that the degree-days total for any phenophase was substantially greater in the sowings of dry period. The same phenophase relationships existed for the number of gram-calories or radiant energy. 

The saturation vapor deficit (SVD) and the insolation hours wore highly correlated (P<0,01) with days to full bloom since first flower.

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 APENDIX 1 

Análisis de suelo:

 

-----

    A. mecánico:

 

% de arena

52,7

% de limo

30,5

% de arcilla

16,8

Textura

F. Ac. Ar.

-----

     B. quimico:

 

-----

Fósforo; p. p. m

8 B

Potasio; p. p. m

40 B

Calcio; p. p. m

500 A

Nitratos; p. p. m

8 B

Materia orgánica %

1,92 B

Ph. 1:2,5 en agua

7,2 N

C.E. 1:5 mmhos/cm en 25°C

0,14 B

 


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