Revista Digital del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias de Venezuela

 CENIAP HOY
  Número 8  mayo-agosto  2005                                                                                                                   


ENFERMEDADES QUE AFECTAN AL GÉNERO CENTROSEMA EN LA ZONA SUR DEL 
ESTADO ANZOÁTEGUI Y SU CONTROL

Jenny Chirinos1, Eunice Guevara1 e Iraida Rodriguez1

1Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA)
Centro de Investigaciones Agrícolas del estado Anzoátegui
(CIAE), El Tigre, Km 5 Vía Soledad
Apartado 212, Telf. (0283) 2351883


 

^     Introducción

El género Centrosema pertenece a la tribu Phaseoleae, una de las leguminosas con mayor diversidad de especies. En él se encuentran C. pascuorum, C. pubescens, C. brasilianum, C. macrocarpum y C. rotundifolium (Williams y Clements, 1997; Schultze-Kraft, 1986), especies que se destacan por su potencialidad como plantas forrajeras. En los últimos años, los productores ganaderos han mostrado gran interés en estos materiales, fundamentalmente porque representan una alternativa para mejorar la alimentación del ganado, particularmente en la época seca.

En el trópico se han registrado enfermedades causadas por 38 géneros de hongos, un género de bacterias, un micoplasma, 13 virus y 6 géneros de nematodos (Williams y Clements, 1997; Pittier 1944). Entre las causadas por hongos se encuentran las manchas foliares por Cercospora y géneros relacionados, siendo C. canescens la más común y difundida, encontrándose en nueve especies de leguminosas, distribuidas en varios ecosistemas. Entre las Pseudocercospora, P. bradburyae es el patógeno más difundido (CIAT, 1986). Otras  especies de hongos: Curvularia pallescens, Curvularia spp. y  Phoma spp, son responsables de ocasionar manchas foliares de severidad  moderada a grave en varios países tropicales. Entre los hongos que colonizan las raíces se menciona Fusarium spp., el cual fue hallado ocasionando lesiones en las raíces de C. pubescens en Carimagua, Colombia (Lenné. 1983)

Las enfermedades que afectan a las leguminosas forrajeras reducen la producción de follaje, afectan su calidad, disminuyendo su palatabilidad y persistencia en los potreros. En particular, las enfermedades foliares son las más frecuentes y probablemente las más nocivas para el crecimiento, ya que las hojas son los órganos fotosintéticos de las plantas y es la principal porción utilizable por los animales. Para el control de enfermedades una alternativa económicamente viable es seleccionar especies resistentes a diferentes patógenos o enfermedades. Sin embargo, es poco el conocimiento que se tiene sobre los patógenos que los afectan y el manejo de los mismos, a nivel nacional y regional (Lenné et al., 1997). En este artículo se presenta información sobre las principales enfermedades que afectan a Centrosema en el sur de Anzoátegui y las medidas para su control efectivo. 

El INIA Anzoátegui dispone de las especies C. pascuorum, C. pubescens, C. brasilianum, C. macrocarpum y C. rotundifolium, materiales con potencial forrajero, producto de las evaluaciones de adaptabilidad a la zona. Como parte de este estudio se han establecido ensayos en tres fincas del sur del estado Anzoàtegui, dos ubicados en el Municipio Simón Rodríguez, y uno en el Municipio Pedro María Freites, donde se evalúa su uso como bancos de proteína o en sistemas de rotación de leguminosas forrajeras con el cultivo de sorgo. A través de un estudio realizado durante los últimos tres años, se planteó hacerle seguimiento a los daños causados por enfermedades, para hacer un inventario de las mismas e identificar el agente causal. Los principales géneros de hongos encontrados fueron Curvularia lunatum, Phomopsis sp., Alternaria sp., Colletotrichum sp. y Fusarium sp, los cuales se  presentaron ocasionado las enfermedades que se describen a continuación. 

Los síntomas típicos de esta enfermedad observados en campo se caracterizan por  una necrosis de color marrón claro, que se inicia en el ápice de la hoja y avanza en forma progresiva  hasta alcanzar la totalidad la lamina foliar (Figura 1).  

Figura 1. Necrosis en el ápice de los foliolos de las hojas.

Esta enfermedad se caracteriza por pequeños puntos de color rojizo, de forma irregular, distribuidos en toda la lámina foliar, que con el tiempo se tornan más grandes. Plantas inoculadas con el patógeno muestran a los tres días síntomas típicos de infección idénticos a los observados en el campo (Figura 2).

 

Figura 2.  Síntomas de puntos rojizos en hojas de Centrosema sp.

 

Se presenta como una mancha de color blanco-crema, con los bordes de color marrón, característico de la enfermedad. Con el tiempo, las manchas aumentan de tamaño, se tornan necróticas, manteniendo un halo marrón oscuro a su alrededor y llegan a ocasionar el desprendimiento de la zona necrosada. La sintomatología manifestada por las inoculadas con el patógeno, fue idéntica a la encontrada en el campo (Figura 3).

Figura 3. Mancha blanca por Alternaría en  C. pubescens.

 

Se presenta en forma de manchas de color marrón oscuro, de forma circular, hundidas, distribuidas en toda lámina foliar. Se pueden observar cuerpos fructíferos oscuros (Acérvulos) en estas lesiones (Figura 4). Plantas inoculadas con el patógeno muestran puntos marrones pequeños, que posteriormente se agrandan, tornándose de color marrón oscuro.

 

Figura 4. Síntomas de Antracnosis en las hojas de Centrosema sp.

 

En la parte aérea de las plantas afectadas se observa un marchitamiento generalizado, que ocasiona defoliación total de la planta y en muchos casos, muerte de las mismas, disminuyendo así la producción de materia seca.  

La muerte del ápice de la hoja fue la enfermedad más frecuente, con altos niveles de incidencia (70%) en las fincas ubicadas en el Municipio Simón Rodríguez. El marchitamiento general de la planta sólo se encontró en la finca ubicada en el Municipio Pedro María Freites, con una incidencia de 20% en la especie C. macrocarpum. 

Los resultados señalan que en C. macrocarpum y C. pubescens la enfermedad más frecuente fue la Muerte del ápice, con 70% y 90% respectivamente, seguidas por puntos rojizos con 10%.

En C. brasilianum, la mayor incidencia fue para la antracnosis (20%) y puntos rojizos (10%), siendo, esta última más frecuente en C. pascuorum (80%). C. rotundifolium fue el menos afectado por las enfermedades, presentando sólo baja incidencia de puntos rojizos.

Lenné y Sonoda (1978) señalan que la antracnosis es una enfermedad común en  C. pubescens en las regiones del Pacífico y  Estados Unidos. No obstante, en el presente estudio no se observó en esta especie. 

 

^       Control químico

Este tipo de control es el mas utilizado por lo productores de la región, ya que realiza un control satisfactorio a corto plazo, pero tienen algunas desventajas: a) El costo del producto y de su aplicación es generalmente alto y por tanto, es antieconómico para las grandes extensiones que generalmente ocupan las pasturas; b) Los patógenos pueden desarrollar resistencia a los pesticidas; c) Los productos químicos actúan por un periodo relativamente corto, lo que hace necesario repetir las aplicaciones; d) Los pesticidas dejan residuos tóxicos, que pueden afectar a los animales que pastoreen las pradera tratadas. 

Esta forma de control es prácticamente inexplorado, pero tiene grandes ventajas: es especifico, no deja residuos tóxicos, tiene bajo costo y es permanente en los ecosistemas perennes.

Por ejemplo, el marchitamiento causado por Fusarium sp. es controlado por el hongo Trichoderma sp., que es antagónico al patógeno.

Es necesario profundizar mas en la utilización de agentes biológicos y extractos naturales en el control de enfermedades en Centrosema; los casos citados muestran que agentes biológicos pueden efectuar el control natural de algunos patógenos.  

Es importante resaltar que las plantas que crecen con alto niveles de fertilización son más tolerantes a las enfermedades que las plantas con una nutrición pobre. Varios trabajos han demostrado el efecto benéfico de los fertilizantes, especialmente el potasio, en la reacción de las plantas a las enfermedades. 

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    Resistencia

La resistencia varietal es la medida más práctica y económica para el control de enfermedades en las pasturas; este tipo de control no implica costos después del establecimiento, no contamina y es compatible con las otras medidas de control. 

Varias prácticas culturales como saneamiento, cultivo y rotación tienen poca aplicabilidad para el control de enfermedades en las pasturas, debido a su carácter perenne. El  manejo del pastoreo merece un estudio detallado, pues parece que ciertas enfermedades pueden ser reducidas por pastoreo intensivo. La quema también puede ser importante en la renovación de  pasturas viejas y enfermas, porque reduce en alto grado las poblaciones de patógenos, ya que muchas de las plantas forrajeras tropicales son tolerantes a la quema. 

^     Conclusiones
  • En la zona sur del estado Anzoátegui se presenta con mayor frecuencia  enfermedades foliares en las especies C. pascuorum, C. pubescens, C. brasilianum, C. macrocarpum y C. rotundifolium.
     

  • Los principales  géneros de hongos encontrados  fueron Curvularia lunatum, Phomopsis sp., Alternaria sp., Colletotrichum sp. y Fusarium sp.  

  • Las enfermedades encontradas se identificaron como muerte del ápice, puntos rojizos, mancha blanca, antracnosis y marchitamiento general.  

  • La Muerte del ápice fue la enfermedad de mayor incidencia en el Municipio Simón Rodríguez.  

  • Puntos rojizos afecta las cinco especies de Centrosema.  

  • La especie más tolerante a  las enfermedades fue C. rotundifolium.

CIAT, 1986. Informe anual (1985). Pastos Tropicales. Documento de trabajo no. 24. Cali, Colombia. 348 p.

Lenné J. M. (1983). Approaches to disease management in tropical pastures in South America. Trabajo presentado en el Fourth International Congress on Plant Pathology, Melbourne, Australia, agosto 1983.

Lenné J. M. y R. M Sonoda (1978). Colletotrichum spp. On tropical forage legumes. Plant Dis. Rep. 62(9):813-817.

Lenné J. M., Sonoda R. M. y S. L. Lapointe (1997). Enfermedades y Plagas de Centrosema. En: Centrosema: Biología agronomía y utilización. Editado por Schultze-Kraft, R. J. Clements y G. Keller-Grein. CIAT Cali Colombia. 201-253 pp.

Pittier, H (1944) Centrosema, En: Ministerio de Agricultura y Cría, Servicio botánico. Leguminosas de Venezuela, I: Papilionáceas. Boletín Técnico no. 5 Editorial Elite, Caracas, Venezuela. 70-72 pp

Shulze-Kraf, R. (1986). Natural distribution and germplasm collection of the tropical pasture legume Centrosema macrocarpum Benth. Angew. Bot. 60(5-6):407-419.

Williams R. J. y R. J. Clements (1997). Taxonomía de Centrosema. En: Centrosema: Biología agronomía y utilización. Editado por R. Schultze-Kraft, R. J. Clements y G. Keller-Grein. CIAT Cali Colombia. 1-25 pp.


Referencia de este artículo: 

Chirinos, J.; Guevara, E. y Rodríguez, I. 2005. Enfermedades que afectan al género centrosema en la zona sur del estado Anzoátegui y su control. Revista Digital CENIAP HOY Número 8 mayo-agosto 2005.  Maracay, Aragua, Venezuela.
URL: www.ceniap.gov.ve/ceniaphoy/articulos/n8/arti/chirinos_j/chirinos_j.htm Visitado en fecha:


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