Revista Digital del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias de Venezuela

 CENIAP HOY
  Número Especial  2004


TODO LO QUE USTED DEBE SABER SOBRE LA TUBERCULOSIS BOVINA

Antonia M. Clavijo1; M. de Rolo1; C. Alfaro2 y M. Corso3

1 Unidad de Sanidad Animal CENIAP. Maracay
2 CIAE Monagas, Monagas
3 Consultor privado, Maracay


¿QUÉ ES LA TUBERCULOSIS BOVINA?    ^

La tuberculosis bovina es una enfermedad infecto-contagiosa crónica causada por bacterias del genero Mycobacterium. Es una de las enfermedades más importantes del ganado bovino, tanto por su impacto en salud pública como por sus consecuencias económicas para un país. Su incidencia limita el desarrollo de la ganadería y sus productos asociados, incluyendo las exportaciones.

De acuerdo con lo informado recientemente por la Organización Mundial de la Salud, el número de casos de tuberculosis, en el hombre, supera los 8 millones al año y va en aumento. Los programas de control y eliminación de animales infectados, junto con la pasteurización de la leche, han reducido drásticamente la incidencia de la enfermedad causada por M. bovis, tanto en el hombre como en los animales. Sin embargo, este patógeno está presente en animales de países en desarrollo donde no existen medidas de control adecuadas.

¿QUIÉN LA PRODUCE?     ^

El agente causal de la tuberculosis bovina es el Mycobacterium bovis que afecta, además del bovino, a varias especies animales como caprinos, ovinos cerdos, perros, gatos, monos y al hombre por lo tanto es una enfermedad zoonotica. Otras micobacterias, como el M. tuberculosis (humano) y el M. avium (aviar), también pueden infectar al bovino. Las micobacterias son sensibles a los desinfectantes a base de fenoles, y son resistentes al medio ambiente y a los desinfectantes solubles en el agua.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?     ^

La tuberculosis bovina, la mayoría de las veces tiene un curso crónico. Los síntomas son tan variados como los órganos y sistemas afectados. Los síntomas son poco manifiestos. Como en cualquier enfermedad crónica, la pérdida progresiva de peso y la reducción en la producción de leche o carne son constantes, pero inespecíficas. Con alguna frecuencia se observa una tumefacción no dolorosa de los ganglios explorables clínicamente; cuando hay infección hepática o intestinal se presenta diarrea, al igual que infertilidad por endometritis. Algunas veces la tuberculosis pulmonar cursa con signos respiratorios inespecíficos como tos crónica, casi nunca fuerte, sin mucha fuerza.

La vía de ingreso del M. bovis y la localización de la lesión están íntimamente relacionadas en esta enfermedad. Las lesiones pueden localizarse en cualquier órgano, predominando en pulmón y ganglios linfáticos, en forma de nódulos o granulomas o tubérculos de material purulento-caseoso (parecido a queso) de color amarillento cuyo tamaño y cantidad varían.

Nódulo o tubérculo

Como enfermedad crónica, la tuberculosis persiste por períodos prolongados en el ganado, donde las condiciones sanitarias y de hacinamiento contribuyen a su diseminación.

Bovino enfermo

La afección de los ganglios linfáticos mamarios ocasiona mastitis tuberculosa. Entre 2 y 5% de las vacas con la enfermedad presentan mastitis tuberculosa, caracterizada por un endurecimiento y una hinchazón que, al principio, se desarrolla en la parte superior de la ubre, observándose en ciertos casos, los ganglios linfáticos mamarios duros y aumentados de volumen. Esta mastitis tuberculosa posee una importancia excepcional, no sólo por ser fuente de transmisión para los terneros, sino porque puede contagiar al hombre en el momento del ordeño. Las ubres infectadas por vía sanguínea pueden eliminar bacilos en leche sin que aparezca mastitis clínica y se constituye en la principal fuente de infección para la especie humana.

¿CÓMO SE TRANSMITE?     ^

La eliminación del M. bovis por parte de los animales afectados es intermitente y no está en relación con el grado de lesiones presentes. Por infecciones experimentales se comprobó que los animales recientemente infectados eliminan este microorganismo en las etapas tempranas de la enfermedad, cuando aún no son detectables por la prueba de diagnóstico.

La vía de ingreso del M. bovis y el sitio de localización de las lesiones están íntimamente ligados en esta enfermedad. La vía más frecuente (80 a 90%) de infección es por la inhalación de la bacteria (vía aerógena), presente en aerosoles, toses y secreciones de animales enfermos que expelen gran cantidad de microgotitas que contienen la bacteria, que al ser inhaladas por otro bovino llegan al sistema respiratorio y dan comienzo a una nueva infección. Esto se ve favorecido por el contacto directo diariamente de los bovinos en el pastoreo, comederos, corrales y salas de ordeño. En el ganado adulto la tuberculosis, cuando la infección es por vía aerogena, se presenta como una enfermedad respiratoria, provocando lesiones pulmonares y nódulos linfáticos en el tracto respiratorio.

Otra vía de ingreso es la digestiva (10 a 20% de los casos) por el consumo de pastos y alimentos contaminados con secreciones nasales, materia fecal y orina que contienen el agente causal. Este puede sobrevivir en heces, sangre y orina cerca de un año a una temperatura de 12 a 14ºC y al resguardo de la luz solar. Esta sobrevida puede disminuir a 18 hasta 31 días con temperaturas de 24 a 43ºC si es expuesto a la luz del sol. Es muy importante en terneros que se alimentan con leche cruda proveniente de las vacas enfermas, debido a que 1 a 2% de las vacas infectadas eliminan el microorganismo en la leche. Cuando la vía principal de infección es por la alimentación, las lesiones pueden presentarse en nódulos linfáticos de la cabeza, cuello, mesenterio e hígado. Esta fue una de las principales vías de contagio al humano (especialmente niños) hasta que se adoptó la pasteurización obligatoria de la leche y sus subproductos en la década del 60.

Otras vías no usuales pero probables son: la vía cutánea, congénita y genital. Por la vía cutánea se introduce del bacilo en lesiones de piel con material infectado.

La vía congénita (madre-feto) puede ocurrir hasta en 5% de las vacas afectadas, teniendo poca importancia relativa al igual que la transmisión por el servicio natural. En el caso de inseminación artificial la difusión puede ser muy importante si el semen esta contaminado.

Por la vía genital, los toros se infectan sirviendo vacas con metritis tuberculosa. La transmisión más importante se produce por medio de la inseminación artificial, al utilizar semen de toros infectados.

¿CÓMO PUEDE LLEGAR LA ENFERMEDAD A SU PREDIO?     ^

  • Por la compra de animales infectados, aparentemente sanos, no examinados previamente por la prueba de la tuberculina.
  • Por el contacto de animales sanos con animales infectados en ferias, exposiciones, remates u otros eventos de concentración de animales.
  • Por el ingreso a la finca de otras especies animales infectadas.
  • Por personas enfermas de tuberculosis.

¿POR QUÉ CONTROLAR LA ENFERMEDAD?    ^

Hay tres razones claves para controlar y/o erradicar la TBC:

  1. Porque se transmiten al hombre, principalmente a los que trabajan en contacto con animales infectados (veterinarios, trabajadores rurales y personal de frigoríficos).
  2. Porque limitan el comercio internacional de productos cárnicos y lácteos, influyendo negativamente en la rentabilidad de las explotaciones.
  3. Porque estas enfermedades generan importantes pérdidas económicas en la producción de carne y leche.

El productor percibe los problemas de la TBC cuando los efectos se han acumulado. Como todas las enfermedades infecciosas crónicas, los procesos que origina son lentos y las pérdidas no se manifiestan abruptamente, como ocurre con otras enfermedades del ganado, de carácter agudo y que son más fáciles de detectar. El productor puede sospechar de la existencia de esta enfermedad por el bajo rendimiento en la producción de leche en la hembra, menor vigor sexual en el macho y aspecto de delgadez y debilidad general. Pero como no se practican, en el laboratorio, pruebas de diagnóstico rápido, el Veterinario generalmente no incluye estos en sus controles del rebaño.

¿CUÁLES SON LAS PÉRDIDAS ECONÓMICAS QUE OCASIONA?    ^

La presencia de la enfermedad ocasiona serias pérdidas al sector productivo, pudiéndose analizar desde tres aspectos diferentes:

1. Pérdidas Directas de Producción: específicamente en los aspectos siguientes:

  1. Se reduce la eficiencia productiva de los animales que alcanzan el 10 %, ya sea en ganancia de kilos de carne como así también en producción de leche.
  2. Disminuye la fertilidad hasta un 6%.
  3. La duración de las lactancias disminuye a la mitad en la séptima lactancia. El promedio de 270 días en la 1ª lactancia se reduce a la mitad en la séptima lactancia (131 días).
  4. Se produce una disminución gradual del peso, perdiendo un promedio de 15% del peso normal.
  5. Causa predisposición a otras enfermedades, como efecto secundario, pues hay reducción de la inmunidad.
  6. La esterilidad en vacas tuberculosas aumenta entre 5 y10%.
  7. Pérdida de parición de terneros en hembras tuberculosas.

2. Comercio interior y exterior: el diferencial de precios percibido por el productor por la venta de sus productos provenientesde animales enfermos, y las regulaciones sanitarias que influyen en mercados internacionales.

3. Salud publica: pérdidas productivas por invalidez parcial o total de los trabajadores ligados al sector lácteo y ganadero, como así también operarios de frigoríficos, veterinarios, etc. Y quizás lo más importante y difícil de medir es la repercusión de la enfermedad en los consumidores de productos cárnicos y lácteos. Se observa una preocupación de los Organismos Sanitarios Internacionales  OIE/OMS (Oficina Internacional de Epizootias/Organización Mundial de la Salud) por la presencia de esta enfermedad en el ganado bovino e instan a los países, a través de sus representaciones regionales como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), a ejecutar planes de control y erradicación de la enfermedad.

En Argentina, las pérdidas directas anuales se estiman en 63 millones de dólares en promedio, correspondiendo a:

  • Pérdidas por decomiso parcial o total por reses afectadas (9%).
  • Pérdidas en peso de los animales afectados detectados (36%).
  • Pérdidas en peso de los animales no detectados (18%).
  • Pérdidas en la producción de terneros (12%).
  • Pérdidas en la producción de leche (13%).
  • Costo de las pruebas tuberculínicas (6%).
  • Tratamiento de casos humanos (1%).

Venezuela no dispone de datos estadísticos que permitan cuantificar estas pérdidas.

¿CÓMO SE ENFERMA EL HOMBRE?    ^

La tuberculosis, una enfermedad infecciosa tan antigua como la humanidad, ha constituido y constituye hoy un gran problema debido a su crecida difusión, a la mortalidad que causa y a su carácter socioeconómico propio de una infección de curso crónico. Se le considera la enfermedad reemergente más importante en la actualidad.

La historia de esta enfermedad comienza a escribirse en 1648 cuando Keppler menciona la tuberculosis bovina pero en 1831 cuando se asocia la tuberculosis aparecida en humanos con la tuberculosis de origen bovina. El 24 de marzo de 1882, Robert Koch comunicó a la Sociedad de Fisiología de Berlín que, mediante coloración con derivados de anilina, había descubierto al bacilo que producía la tuberculosis, de material obtenido de lesiones humanas, y también de bovinos y suinos. 

La tuberculosis bovina tiene alto impacto en las poblaciones de riesgo como son los trabajadores rurales, trabajadores de predios y personal de la industria frigorífica. La infección en el hombre se produce en forma indirecta, a través de la ingestión de leche o productos derivados crudos que se encuentren contaminados (vía digestiva) o por inhalación de las gotitas, en suspensión en el aire, que contienen bacilos, con localización broncopulmonar, al realizar tareas en contacto con animales enfermos o por aerosoles en los establecimientos, frigoríficos o mataderos (vía respiratoria o aerógena). No se puede diferenciar clínicamente ni por rayos-x la infección por M. bovis de la infección causada por M.tuberculosis, principal agente causal de la tuberculosis humana, por lo que es necesaria la identificación bacteriana.

Si bien los casos humanos debidos al bacilo tuberculoso bovino (Mycobacterium bovis) no superarían 4% del total, desde el advenimiento de la endemia de VIH/SIDA se han informado, por vez primera en la historia de la tuberculosis, casos de esta enfermedad asociada al SIDA, producidos por cepas de M. bovis multirresistentes, con elevadísima mortalidad. Estos casos ocurren en pacientes de SIDA internados en centros hospitalarios donde también concurren otros pacientes tuberculosos crónicos. Estos últimos son fuente de infección para los enfermos de SIDA, inmunosuprimidos y, por lo tanto, altamente susceptibles a la infección, en los que además, el pasaje de infección a enfermedad es muy rápido, manifestándose en ocasiones sólo algunas semanas después del contacto con la fuente de infección

Se considera que el porcentaje de casos de tuberculosis pulmonar del adulto humano por M. bovis estaría, en la Argentina, alrededor de 2% y en 8% el de casos extrapulmonares. Ello significaría cerca de 1.000 casos de tuberculosis bovina en el adulto cada año asociadas al lugar de residencia rural y, sobre todo, relacionado con la práctica laboral. En México se presume que 8% de la tuberculosis humana es debida a M.bovis. De acuerdo con la OMS. (Organización Mundial de la Salud) en Latinoamérica y El Caribe hay 117 millones de humanos infectados, lo que alcanza 26% de la población total.

En Venezuela no se cuenta con información actualizada al respecto. Los programas de erradicación de la tuberculosis bovina y la pasteurización de la leche han reducido notablemente la incidencia de la tuberculosis humana, sin embargo se ha determinado que Mycobacterium spp. puede sobrevivir a la pasteurización cuando se encuentra en número abundante. A pesar de la importancia de la supervivencia del bacilo a la pasteurización, más relevante resulta el hecho "inevitable" del consumo masivo de quesos preparados a partir de leches crudas. Es importante recordar aquí, que no sólo el hombre de campo se halla expuesto a esta enfermedad propia de su entorno, sino también, el de ciudad. El hombre de ciudad, por ejemplo, puede comprar un "quesito", aparentemente inofensivo y de este modo, la bacteria pasa de ese producto común al hombre que nunca pensó adquirir una enfermedad propia de un hábitat tan lejano al suyo.

Transmisión de la tuberculosis bovina
Fuente: FEDEGAN, carta edición Nº 78

El control de la enfermedad en el hombre, requiere del control y erradicación en las especies animales.

¿COMO SE DIAGNOSTICA?     ^

Existen métodos directos e indirectos para diagnosticar la tuberculosis bovina. En los primeros se determina la presencia del agente en el huésped, y en los segundos se determina la respuesta del huésped al agente, ya sea esta de tipo celular o humoral.

Métodos directos     ^

En las plantas de sacrificio la inspección de canales es una actividad básica en la vigilancia epidemiológica de la tuberculosis bovina, ya que es allí donde se detectan en los bovinos las lesiones macroscópicas que se ven a simple vista. La presencia de tumoraciones en los diferentes órganos. El foco de necrosis presenta una coloración amarillenta con apariencia caseificada (como queso) y es posible detectar la presencia de calcio; durante la necropsia se perciben como pequeñas granulaciones blanquecinas que crepitan al cortar con el cuchillo. También puede observarse exudado de apariencia purulenta en meninges.

Ganglios medianísticos medios aumentados de tamaño y múltiples tubérculos pequeños de tipo caseoso (Fuente :Internet)

 A partir de estas muestras se aplican las siguientes técnicas microscópicas de diagnóstico:

1) Coloración de Ziehl Nielsen: (ácido alcohol resistente), identifica la presencia de bacilos acido alcohol resistentes, no formadores de esporas inmóviles y no encapsulados, características del género Mycobacterium. Los bacilos se observan de color rojo brillante sobre un fondo azul.

2) Histopatalogía, proporciona resultados presuntivos. En cualquiera de las formas en que se presenta la tuberculosis, esta se caracteriza por la formación de granulomas. Se pueden detectar bacilos ácido alcohol resistentes libres en el citoplasma de los macrófagos, histiocitos y células gigantes de la lesión granulomatosa.

Figura 1. Granuloma tuberculoso

3) El cultivo bacteriológico proporciona el diagnóstico definitivo de la enfermedad. Las micobacterias son aerobios obligados que crecen en medios sintéticos simples, pero para el aislamiento primario a partir de muestras clínicas se requiere de un medio más complejo como el medio Löwestein-Jensen, o como el medio Middlebrook. El cultivo dura de 3 a 6 semanas en desarrollarse, las colonias son pequeñas, secas y con aspecto escamoso.

El material requerido para aislar el M. bovis debe ser ganglios, pulmones, hígado, bazo, riñón, pleura o cualquier otro tejido donde se aprecien las lesiones características.

Métodos indirectos     ^

Evalúan la respuesta mediada por células. Contempla las pruebas de intradermo reacción con PPD bovina que es el método más eficaz y que ha servido para erradicar la tuberculosis en numerosos países. El PPD bovino es un derivado proteico purificado producido a partir de cultivos inactivados de Mycobacterium bovis. Se dispone de tres pruebas:

  1. Prueba Tuberculinica Cervical Simple: consiste en la inoculación intradérmica de 0,1 ml de PPD bovina, previa limpieza con un producto no-irritante, en el tercio medio del cuello, previo corte de pelo a máquina o tijera en el lugar de inyección, en una superficie de 5 a 6 cm. La lectura se hace a las 72 horas (más o menos 6 horas). Las reacciones se consideran negativas cuando no se observa ni palpa ningún cambio en la piel del sitio de aplicación y reactoras cuando es visible y/o palpable un engrosamiento de 4-5 mm.
  2. Prueba Tuberculinica Ano-Caudal: esta prueba se realiza en el pliegue ano-caudal interno a unos 6 cm. de la base de la cola y en el en el tercio medio del pliegue ano-caudal interno. Esta zona es menos sensible a la tuberculina que la piel del cuello. Se inyectan 0.1 ml de PPD bovina, previa limpieza con un producto no-irritante. La lectura se hace a las 72 horas (más o menos 6 horas). Las reacciones se consideran negativas cuando no se observa ni palpa ningún cambio en la piel del sitio de aplicación y reactoras cuando es visible y/o palpable un engrosamiento de 4-5 mm.
  3. Prueba tuberculínica comparativa: la prueba intradérmica comparativa se utiliza para la realización de un diagnostico diferencial entre animales infectados por Mycobacterium bovis y aquellos sensibilizados a la tuberculina por exposición a otras micobacterias. Esta prueba consiste en la inyección de tuberculina bovina y tuberculina aviar, previa limpieza con un producto no irritante, en diferentes puntos del cuello y en la subsiguiente evaluación de la respuesta transcurridas 72 horas. Para esta prueba comparativa la dosis de tuberculina no debe ser inferior a 2.000 UI de tuberculina bovina ni a 2.00 UI de tuberculina aviar. La distancia entre ambas inyecciones debe ser de aproximadamente 12 a 15 cm. Un animal se considera positivo cuando en la zona de inyección de la tuberculina bovina hay una reacción de 4mm mayor que la tuberculina aviar y se considera dudoso cuando esa reacción es entre 1 y 4mm mayor que la tuberculina aviar. El animal es negativo cuando no hay reacción o cuando la reacción es igual o menor que la tuberculina aviar.

En todas las pruebas de intradermo reacción, la inyección se realiza introduciendo la aguja oblicuamente en la dermis e inyectando la dosis de tuberculina. Después se comprueba que la inyección ha sido bien realizada detectándose al tacto una elevación cutánea (habón) en el lugar de la misma. Estas pruebas se realizan en forma directa sobre el animal, requieren movilizar dos veces a éstos (una para la aplicación y otra para la lectura), y no se pueden repetir antes de los 60 días debido a que el animal se sensibiliza a la PPD y los resultados serán siempre negativos.

Debe considerarse que estas pruebas:

  1. Detectan animales con formas tuberculoides. Es decir, pueden ser negativos a la misma animales con lesiones generalizadas o con pequeños nódulos pero exudativos y con elevado número de bacilos en los mismos. Estos animales, tradicionalmente llamados "anérgicos" (no reaccionan), son los menos numerosos en un rebaño de bovinos infectados, pero son los más peligrosos en cuanto a contagio y difusión de la infección se refiere.
  2. Durante las primeras semanas de la infección, la prueba puede ser negativa.
  3. Animales con lesiones mínimas y únicas (tuberculoides) son intensamente reaccionantes. En una explotación con niveles de positividad a la tuberculinización simple (PPD bovina) muy elevada (20% o más) y con reacciones intensas en el punto de inoculación, no se debe pensar en reacciones cruzadas con otras micobacterias del complejo Mycobacterium avium (M. avium avium, M. avium paratuberculosis, etc.) o ambientales (M. phlei, etc) sino en infección tuberculosa.
  4. En explotaciones infectadas con estas últimas micobacterias (grupo M. avium y ambientales), por ejemplo con M. avium paratuberculosis, los reaccionantes a la PPD bovina son escasos y en general muestran reacciones débiles, inferiores a los 4 mm.

Por estos inconvenientes se vienen realizando esfuerzos a nivel mundial para obtener pruebas de diagnóstico alternativas, resultando en algunos casos muy costosas y de difícil ejecución. Esta técnica, que tiene más de 100 años de uso y que ha sufrido muchas variaciones a través del tiempo, es aún hoy la prueba oficial de muchos países desarrollados como los de la Comunidad Económica Europea y USA.

Otras pruebas disponibles para el diagnóstico de la tuberculosis que se han desarrollado y que estudian la respuesta de tipo celular detectando la presencia de citocinas circulantes incluyen:

  1. la prueba de gamma-Interferón, que se realiza con sangre completa y tiene mayor sensibilidad y especificidad que la intradermo reacción. Se emplean los mismos antígenos (PPD) y detecta el mismo grupo de animales infectados. Las ventajas con respecto a la intradermo reacción es que el animal se maneja sólo una vez. Los inconvenientes son su costo y la necesidad de procesar la sangre inmediatamente después de su extracción.
  2. Prueba de ELISA indirecto, para la detección de anticuerpos séricos. Posee baja sensibilidad, pero es muy fiable en la detección de vacas "anérgicas" a las pruebas de la tuberculina y gamma-Interferón.
  3. Una importante alternativa es la identificación del genoma bacteriano, mediante la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para la amplificación de secuencias génicas, Su eficacia radica en la rápida identificación de patógenos de difícil cultivo. En ese contexto, el desarrollo de un procedimiento que identifica directamente M. bovis en muestras de tejido y secreción proveniente de animales tuberculosos debe ser el objetivo de todos los países. La incorporación de estos procedimientos para el diagnóstico de tuberculosis  animal y la genotipificación  es de importancia por cuanto países desarrollados ya aplican en forma rutinaria dichas metodologías como apoyo a las investigaciones diagnósticas y epidemiológicas, necesarias en programas de vigilancia y erradicación.
Reacción positiva a la tuberculina

¿CÓMO SE CONTROLA LA TUBERCULOSIS BOVINA?     ^

La experiencia acumulada indica que la enfermedad es controlable y erradicable, mediante acciones sistemáticas orientadas a la detección, identificación y eliminación de animales positivos.

En Venezuela, en los últimos años, los controles sanitarios en los rebaños, particularmente los referidos a enfermedades como la tuberculosis, brucelosis y leptospirosis se han deteriorado. Esta situación ha traído como consecuencia el incremento de casos de enfermedades en animales y humanos. En los actuales momentos es difícil ubicar estadísticas que permitan una cuantificación real del problema en la ganadería bovina, con el fin de recomendar los programas de erradicación y/o control necesarios, que en todo caso deben partir de un conocimiento de la prevalencia por zonas para fijar prioridades.

Investigaciones recientes, utilizando la prueba de inoculación intradérmica de tuberculina en la región ano-caudal, para la detección de inmunidad celular contra tuberculosis, se determinó una prevalencia de 2,6% en el Zulia y de 2,0% en Monagas.

¿Que hacer en predios afectados?     ^

Los programas de control y erradicación se basan en la aplicación de la prueba de tuberculina a todo el rebaño. Una vez que ha sido diagnosticado como positivo el predio, se realizan evaluaciones cada seis meses, los animales reactores positivos son eliminados en forma inmediata para evitar la diseminación a otros bovinos.

Para detectar un predio positivo se deben hacer pruebas de rebaño que incluyan animales de 24 meses o mayor, incluso las vacas secas de las fincas lecheras. El tamaño de la muestra animal se puede determinar mediante la fórmula para estudios de prevalencia de la OPS-OMS que establece que para detectar la presencia de hatos seropositivos, se recolectaran como mínimo 30 muestras de suero en cada finca, tomando en consideración los criterios siguientes: una población igual o mayor a 100 animales, una prevalencia esperada de 20% y un nivel de confianza de 95%. Este tamaño de muestra es el requerido para detectar, con 95% de confianza, al menos un animal positivo si la enfermedad concuerda con la prevalencia esperada. La fórmula para determinar el tamaño de la muestra es la siguiente:

n= [1- (1-a) 1/d ] [N-d/2]+1

donde

n= tamaño de muestra necesario

N= tamaño de la población

d= número de animales enfermos en la población

1-a= nivel de confianza deseado (probabilidad de encontrar al menos un animal positivo

Las estrategias de erradicación realizadas por países desarrollados, como Estados Unidos e Inglaterra, han utilizado programas de "test y sacrificio", los cuales demandan la aplicación de políticas gubernamentales que posibilitan al productor participar en este tipo de programas. Las campañas de control y erradicación se basan en la prueba de la tuberculinización simple (PPD bovina) pero existen varios casos en los que sería aconsejable incorporar además otras metodologías:

  1. Explotaciones con porcentajes elevados y/o persistentes de reactores cada año. La posibilidad más factible es que esta situación sea debida a la presencia de animales "anérgicos" a la tuberculina, con gran capacidad de contagio. En este caso, se realizará conjuntamente con la tuberculina una prueba de ELISA para detectar Interferón gamma, eliminando los positivos a esta última prueba. La aplicación de esta sistemática durante 3 veces consecutivas en un año, garantiza la eliminación de la infección en la mayoría de los casos.
  2. Explotaciones libres de tuberculosis en los últimos años y presencia en la última campaña de un porcentaje de animales positivos, generalmente con reacciones débiles. En este caso puede tratarse de un nuevo foco de infección tuberculosa o de una reacción cruzada con otras infecciones por micobacterias del complejo M. avium, generalmente M. avium paratuberculosis. En estos casos, se deberá realizar la tuberculinización comparada (PPD aviar y PPD bovina), acompañándose si se quiere del test de gamma-Interferón. No obstante, la realización de un test de ELISA entre los 15 y 20 días posteriores a la tuberculinización simple oficial, puede detectar sin error si se trata de infección tuberculosa. En el caso de sospecharse infección por M. avium paratuberculosis, tras la tuberculinización comparada o el test de ELISA, deberá procederse con la prueba de gamma-Interferón.

¿Que hacer en predios negativos?    ^

  • Los animales que se deseen introducir a la finca (de otros predios de la región, del país o de fuera de éste), deben encontrarse certificados como negativos a través de la prueba caudal de tuberculina.
  • Debe realizarse la prueba de PPD cada 6 meses para verificar que el predio sigue negativo.

¿Que hacer en eventos de exposición?     ^

  • Establecer medidas de control de movilización para los bovinos que participen en eventos como exposiciones o remates. Todo bovino participante debe haber sido negativo a la prueba tuberculínica o proceder de un hato certificado como libre de la enfermedad.

¿Que hacer en mataderos y frigoríficos?    ^

La inspección veterinaria en mataderos y frigoríficos es una herramienta importante para la vigilancia epidemiológica de esta enfermedad. La detección diaria de lesiones en la faena permite determinar prevalencias actualizadas de zonas lecheras y áreas de crías bovinas. Un sistema de identificación de bovinos para localizar sus rodeos de origen (trazabilidad), cuando se observan lesiones de tuberculosis en frigorífico, permitiría detectar los rodeos afectados e iniciar medidas de control. 

Síntesis    ^

La presencia de la TBC es indicativo de la difusión de la misma y de la necesidad de evaluar todos los predios para determinar la prevalencia en cada estado y controlarla. Es necesario que el Estado Venezolano retome el control de esta zoonosis y preste apoyo a las iniciativas privadas. Los sectores oficiales y privados deberán trabajar juntos. Habrá numerosas dificultades que deberán enfrentarse debido a las características de la tuberculosis, pero es la única forma de alcanzar un estatus sanitario aceptable para que la enfermedad no se transforme en una nueva barrera que impida la exportación de nuestros productos pecuarios.


Referencia de este artículo:

Clavijo, A.M. ; M. de Rolo; C. Alfaro y M. Corso. 2004. TODO LO QUE USTED DEBE SABER SOBRE LA TUBERCULOSIS BOVINA.  Revista Digital CENIAP HOY Número Especial 2004.  Maracay, Aragua, Venezuela. URL: www.ceniap.gov.ve/ceniaphoy/articulos/ne/arti/clavijo_a/arti/clavijo_a.htm  Visitado en fecha:


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